BUENOS DIAS POR LA MAÑANA
Un grito invade toda la casa. Nerea, desde la cocina, se ríe mientras desayuna. Isabella se ha vuelto a quedar dormida. La puerta de la habitación se abre e Isa sale enfurecida y señala a Nerea:
- ¡Tú! Te vas a acordar de esta - mira mal a Nerea y se prepara un café.
- Yo que - Nerea habla con tranquilidad y bebe de su café, evitando reírse.
- Me podías haber despertado, ¿no? Sabes que odio llegar tarde
- Si, pero también odias que te despierten... No es agradable recibir una patada en la boca cuando intentas despertar a alguien - señala su labio, todavía morado después de dos días.
- Ya te dije que lo siento... - da un pequeño golpe a Nerea en la cabeza y se sienta a la mesa - Rubia tonta - Se ríe como si acabara de inventar la gracia... Había que tener mucha paciencia con ella. - ¿Preparada para el ultimo día de clase?
- No tenía pensado ir.
- ¡Que rebelde! - Isa se vuelve loca y grita, pero, ante la mirada de Nerea deja de hacer el idiota y sonríe como si no hubiera pasado nada. - ¿Qué vas a hacer?
- Fotos
- ¿De qué?
- De Óscar. Viene para una sesión de fotos.
- ¿Sesión de fotos con Óscar? Seguro que acabáis en la cama.
- ¡Cuantas veces te tengo que decir que solo somos amigos! Los hombres, en cuanto más lejos mejor.
- Amen hermana
Ambas se ríen durante un buen rato mientras intentan desayunar. Fue Nerea quien tuvo que poner orden.
- Bueno, yo creo que ya nos hemos reído bastante. Además, creo que tú hoy no llegas a clase.
- ¡Hostia! - se bebe el café de un trago, coge su cámara y los libros y sale pitando de casa.
SESION DE FOTOS
Nerea se queda sola en casa. Maldita soledad... Para entretenerse prepara todo para la sesión de fotos con Óscar. Las ganas de verle hacen que el tiempo pase lento, muy lento. Tras tenerlo todo preparado en la mesa del salón, lo ordena según vaya a necesitar, revisa una y otra vez la batería de la cámara, el objetivo, la memoria... Esta demasiado nerviosa como para estarse quieta. Va a su habitación y saca toda la ropa de su armario. No sabe que ponerse; algo cómodo y elegante a la vez. Se decide por los pitillos negros y un corsé negro y rojo. Se mira al espejo y, como es costumbre desde hace un tiempo, se gusta a sí misma. Había cambiado mucho en estos años, tanto física como mentalmente. Niega con la cabeza aun mirándose en el espejo y recoge toda la ropa.
Mira su reloj. Todavía queda media hora para que venga Óscar. Enciende su ordenador y revisa su correo. Espera tener un mensaje de Monse, ya que hace mucho (una semana) que no sabe nada de ella. Lamentablemente en su bandeja de entrada solo hay un correo, pero no era de Monse. Iba a abrir el correo cuando llamaron al telefonillo ¿Sería Óscar? En ese caso se había adelantado bastante. Se olvida del correo, baja la tapa de su portátil y contesta al telefonillo.
- ¿Si?
- Nerea, soy Óscar
- Sí, te abro
Espera impaciente a que Óscar suba en el ascensor, abre la puerta y va a la cocina a coger un par de cervezas. Oye cerrarse la puerta y sonríe; se asoma desde la cocina y le ofrece la cerveza.
- Llegas pronto.
- Es que no me acordaba de a qué hora habíamos quedado, así que decidí venir y así no llegar tarde.
Mientras Óscar habla y se excusa de llegar pronto, Nerea se ríe a carcajada limpia, sin saber muy bien por qué. Óscar la revuelve el pelo y va con ella al salón
- Vaya, ya lo has preparado todo - bebe un poco de su cerveza.
- Si, bueno, tenía tiempo libre - no sabe ni que decir. - Gracias por venir.
- Que remedio... ¡Me haces chantaje emocional!
- ¡Pero que mentira! - la da un puñetazo amistoso en el brazo
- No, ahora en serio. Me encantan tus fotos. No me importa hacer de conejillo de indias.
- Como vuelvas a decir eso no sales de esta casa. Te secuestrare y te obligare a salir en todas mis fotos.
- Bueno, bueno... sin pasarse, que tu también tienes que salir. ¿Me dejas empezar a mí haciendo fotos?
- Eh... bueno, vale, pero... ¿por qué?
- Tú déjame a mí. - Cogió la cámara y se puso a hacer fotos sin parar. Nerea no sabía dónde meterse. Se había olvidado por completo del correo.
SPARKS FLY
Isa llego 5 minutos tarde a clase. Por suerte, el profesor no había llegado todavía y pudo entrar en la clase. La mañana no fue muy productiva, ya que el último día no iba mucha gente... y los profesores pasaban un poco. Cuando terminaron las clases Isa se quedó en clase. No iba a salir hasta que el ambiente se hubiera calmado un poco. El último día parecía que nadie quería irse de la Universidad; se quedaban hablando y tirando los apuntes... algunos incluso los quemaban. Cuando la mayoría se había ido, Isabella empezó a recoger sus libros y la cámara. Salió de la case bastante seria cuando alguien la habló por la espalda:
- En clase todo el día riendo y ahora ni una simple sonrisa... eso no puede ser. - A pesar de ser una voz que le resultaba familiar, se giró asustada y vio a Alberto, su compañero de clase.
- ¡Cabrón! Que puto susto me has dado - termino riéndose, como siempre.
- ¿Ves? Mucho mejor así - la aparto un mechón de la cara.
- ¿Qué haces que no te has ido todavía? ¡No tienes casa o que! - Isa seguía riéndose; era de risa fácil y una vez que empezaba no podía parar.
- Ahora que lo dices no, no tengo casa. Mi compañero de piso esta con su novia... y no me apetece mucho estar en casa viéndoles... ¡Son tan empalagosos...!
- Te entiendo
- ¿Tú compañera de piso también esta con su novio?
- No exactamente. Me refería que a mí tampoco me gustaría verles en esa situación. Es mejor dejarles intimidad.
- Si, bueno, por eso estoy aquí.
- ¿Y qué tienes pensado hacer ahora?
- Supongo que iré al centro a dar una vuelta y comeré por ahí.
- ¿Por qué no te vienes a casa a comer?
- No, no quiero molestar
- ¿Bromeas? No molestas. Vamos - Cogió a Alberto de la mano y se lo llevo a rastras, mientras ambos reían.
- Isa, parece que tenemos 10 años... nos miran raro.
- Que nos miren - siguió tirando.
Alberto hizo fuerza y atrajo a Isabella hacia sí, quedando ella apoyada en sus hombros y el sujetándola por la cintura. Se miraron a los ojos, mientras se iban acercando lentamente. Isa bajó la mirada y se apartó; no estaba dispuesta a estropear una amistad a lo tonto.
- Lo siento - se disculpó Alberto
- No entiendo por qué - oculto su cara y se mordió el labio inferior.
- Será mejor que coja el bus si quiero ir a comer.
- No - Isa habló tajantemente - Tú te vienes conmigo.
Alberto suspiro y asintió con la cabeza, rindiéndose. Isa tenía la cabeza demasiado dura como para andar discutiendo. Caminaron juntos hasta la casa, hablando de las clases, un poco cortados por lo sucedido, o porque podía haber sucedido. Llegaron al portal e Isa abrió, haciéndole pasar primero; subieron en el ascensor y entraron en la casa.
BARCELONA
- Cariño, ¿tienes todo preparado? Recuerda que hoy nos vamos - Monse se hizo oír en la casa - Como perdamos el bus te mato.
- ¡Tranquilo tío! Tengo la maleta ya preparada - Esther estaba desquiciada con Monse... parecía que era la primera vez que iba a Burgos - Tu preocúpate de salir pronto de las prácticas si realmente no quieres perder el bus.
- Cariño, ¿estas segura de que quieres ir? Te recuerdo que son 3 meses. – ya habían discutido sobre lo de estar todo el verano en Burgos; Esther no quería pasar todas las vacaciones lejos de Monse, pero tampoco le apasionaba la idea de estar los tres meses en Burgos, pero Monse consiguió convencerla; nadie sabe cómo lo hizo.
- Que si ¡nen! – Esther rodó los ojos; en el fondo tenía ganas de ir – Además, tengo ganas de ver a los suegros.
- La que me espera… - Monse rió y recogió sus cosas para irse a la Universidad – Bueno, yo me voy ya. Cuando salga voy directamente a la estación. Acuérdate de las maletas ¿vale? – La dio un beso y se dirigió a la puerta – Te quiero – Salió de casa, sin saber lo que se avecinaba.
* * *
El verano acababa de empezar, pero ninguna se esperaba como iba a terminar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario